Soy feminista porque soy mujer

La obra de Bernadette Despujols habla por sí sola. Bustos que son más bien una versión contemporánea de lo que fueron las esculturas griegas, construidas a partir de muñecas inflables de sex shop; figuras fálicas, óleos color sangre. Colores pastel que contrastan con la crudeza de su mensaje. Su arte resulta una cachetada para quienes viven, aun en estos tiempos, bajo la doctrina que enseña una sociedad llena de tabús. La artista, nacida en Barquisimeto y actualmente radicada en Miami, se graduó de arquitecto en la UCV, hizo una maestría en Artes Visuales en California y no sería sino hasta 2015 cuando decidiría abordar un tema que nunca había trabajado conscientemente, pero sobre el que siempre había reflexionado: la mujer. Ahora su obra, que ya se ha expuesto en diversas galerías en Estados Unidos y Venezue la, será exhibida bajo el título Fábulas de sangre y rojo. La muestra, que reúne pinturas de gran formato, dibujos, escultura y una instalación, será inaugurada el sábado, a las 4:00 pm, en la galería Cerquone Projects de La Castellana. Sus cuadros tratan el tema de la sangre y su relación con la mujer, como símbolo que define la vida y la muerte, la belleza, la fealdad e incluso el asco. Sus texturas representan ciclos, etapas de la vida de la mujer y de la propia artista. Todo a partir de este elemento que aparece en a lo largo de su exposición, carga de un simbolismo impactante. ?Creo que el arte ha ayudado mucho a humanizar estos hechos que son en sí completamente naturales?, dice Despujols, quien desde sus obras toca temas tan polémicos como urgentes, como el abuso, el dolor y la pérdida. A partir de sus esculturas, y desde la abstracción, la artista reflexiona sobre la mujer convertida en objeto y utiliza una instalación que es a su vez de alguna forma su retrato, para demostrar cómo para algunos el género puede representar un barrera. ?Soy feminista porque soy mujer?, afirma Despujols, admitiéndolo abiertamente pero que aborda el movimiento, tan sonado en estos tiempos, desde una perspectiva distinta y no desde la victimización, sino de la autoconsciencia. Sus obras son la búsqueda de lo que es ?ser mujer?, distinto de lo que es ser hombre y distante de lo que la sociedad hoy en día dicta. ?No trabajo esperando una respuesta, pero cuando sucede me encanta. Es algo que aunque no buscaba, es exactamente lo que quería decir. Muchas mujeres logran conectarse y, no todos, pero sí algunos hombres, lo ven y lo odian tanto que tienen que comentar. Entonces digo: estoy comunicando algo?.

Fuente: El Universal