Jergas cromáticas transforman la reflexión contemporánea

Una torre de babel cro-mática se erige en el centro de la sala.

Sin embargo, no son millones los que hablan idiomas diferentes, sino 24 artistas que juegan con la concepción que se tiene de la plástica contemporánea a través de la contraposición de expresiones antagónicas.

El lenguaje del color es una muestra que reúne a maestros venezolanos y extranjeros como Carlos Cruz-Diez ­a quien se le rinde homenaje­, Sigfredo Chacón, Vicente Antonorsi, Valerie Brathwaite, Auguste Herbin y Alberto Cavalieri.

Pinturas, instalaciones, fotografías, esculturas, diseños, textos e incluso intervenciones del espacio físico de la galería integran el montaje de El lenguaje del color, muestra en la que los artistas no intentan comprenderse entre ellos sino dejar que sus piezas convivan en la celebración del componente cromático. “La exposición se inserta en el nivel de calidad que distinguía otrora a los museos de arte venezolanos”, asegura el curador de la muestra, Miguel Miguel García.

En la entrada de la galería, un carrito de supermercado completamente plastificado se presenta como un vestigio de Crisálida, una de las piezas que exhibió el artista venezolano Pepe López en la última exposición que presentó en ese mismo centro cultural. La pequeña pieza concientiza, con materiales de la cotidianidad, sobre las penurias que circundan la vida en el país. A un lado se exponen un juego de coloridas geometrías de Cruz-Diez, pinturas abstractas de Herbin y composiciones cinéticas de Darío Pérez Flores. Al otro lado de la sala, un mural naranja y morado de Arturo Herrera acapara el espacio. El color como centro es el único rasgo común entre las expresiones de los artistas.

Hay en la muestra quienes se decantaron por una definición negativa de lo cromático.

“El color es más un concepto que una realidad pictórica, por eso podemos crear desde la ausencia”, dice el arquitecto y fotógrafo Gerardo Rojas, quien expone tres piezas en las que el blanco es la esencia: una fotografía de gran formato muestra líneas arquitectónicas, una pintura hecha por niños que versa sobre la inocencia y una perforación en la pared que plantea la luz como vehículo de creación.

Elías Toro y María Virginia Pineda también elaboraron propuestas que hablan sobre el color desde sus alteridades.

El primero expone volúmenes tridimensionales hechos con madera, fibra de vidrio y corteza vegetal de un chaguaramo; mientras que Pineda enmarcó textos decimonónicos de investigadores de arte. “La idea es que el espectador configure la obra desde su experiencia. El color es una experiencia interna, así cuando leemos las descripciones de las obras las tonalidades que se crean son mentales e individuales”, indica la artista, que colocó 18 textos que se ordenan desde el claroscuro hasta piezas con predominio del azul de Armando Reverón.

Rodrigo Machado Iturbe expone por primera vez a color.

Dos bastidores circulares sobre los que el artista trazó entramados azules forman la pieza Opticinético. El diseñador José Luis García compone realidades alternas usando algoritmos y tintes acrílicos como base y Alexander Gerdel toma a los grandes referentes del cinetismo como Jesús Soto y Alejandro Otero para crear esculturas de pequeño formato que hacen alarde de la utilización excesiva de diferentes tonalidades de rojo, azul y verde en el material quirúrgico.

Paulo Castro intensificó el uso del color en sus Tensopinturas creadas a partir de la presión en la tela, que luego es pintada añadiendo efectos geométricos. “La pieza alude al comportamiento del color a través de la materia y de cómo se crean relaciones pictóricas con la geometría. El color es el vehículo perfecto para hacer varias integraciones a nivel de texturas, formas y materias diversas”, expresa el artista.

La videoartista e instaladora Elizabeth Cemborain, José Dávila, Jaime Pili, Alí González, Peter Joseph, Marco Maggi, Leonardo Nieves y Richard Smith completan el cuadro de creadores que hablan idiomas antagónicos en El lenguaje del color, muestra que estará abierta al público hasta mayo y en la que durante el período de exposición se realizarán visitas guiadas, conversatorios, conferencias, eventos musicales y talleres.

Fuente: El Nacional