Nelson Boscán hace galopar caballos imaginarios

A través de las formas, movimientos y majestuosidad de sus caballos surrealistas, plasmados con particular cromatismo, el pintor venezolano Nelson Boscán sumerge al espectador en una danza ancestral que lo lleva más allá de su realidad. Para Boscán el equino es el simbolismo perfecto para mostrar la fuerza y la sabiduría, debido a que han sido estos animales los ideales para la lucha del hombre en las batallas. A su vez, el pintor muestra la viveza y la rudeza en la que el mundo actual puede consumir al individuo. El artista se vale del aprendizaje adquirido gracias a su pasión por el arte para realizar las obras. ?Mis pinturas no caen en ningún tipo de escuela. Ellas son el fruto demis vivencias, y que mantengo en constante promoción?, agregó. Mientras el artista sigue plasmando cada idea en los cuadros, se esfueza para que sus obras crucen las fronteras para exponerlas a otros públicos. Un deseo que mostraría parte del arte que se vive en Venezuela. Al respecto, Boscán señaló que el deseo surgió a raíz de la crisis económica del país. Situación que motivó a parte de sus colegas a incursionar en otros mercados que le permitieranmantenersemediante la expresión artistica que les permite creer como seres humano. Boscán explora el inmenso mundo de la pintura desde 1993. A pesar del tiempo de trayectoria y la necesidad que pueda existir de reinventarse, el artista expresó mantenerse fiel a su tematica. ?Cada cuadro es distinto, pero todos logran identificarse más allá del caballo. Los estilos, las formas y los colores muestran una familiaridad?, acotó. Su objetivo es invitar al espectador, a través de sus obras, para que genere sus propias conclusiones antes los diferentes etapas de la vida. Sus equinos imaginarios han sido sometidos a consideración del público en la galería Espacios Libres, del Centro de Arte El Hatillo, y la galería de Arte Florida.

Fuente: El Universal