Las esculturas alegres de Dora Gabay

“La alegría es el cielo bajo el cual todo prospera”. Frase del escritor alemán Johan paul Richter, citado por Carlos Maldonado-Bourgoin en el catálogo de la exposición     

 

 

Tibisay Wendehake / Periodista

La escultora venezolana Dora Gabay vuelve a sorprender con una muestra de su obra llena de expresiones y emociones en cada una de las figuras que la conforman. ¡Qué alegría! en la Galería Dimaca de Los Palos Grandes en Caracas es un festín visual para el espectador. “La vida es un circo” dice la artista plástica, y aprovecha para presentarnos las imágenes de sus personajes: malabaristas, bufones, magos, porfiados, zanqueros, arlequines… todos con sus respectivas características y atuendos.

Al detallar las esculturas de Dora Gabay, una de las preguntas que suele formular el público, es ¿cómo sus manos logran modelar, de forma fidedigna, emociones y gestos tan humanos en sus figuras de bronce y resina? Quien escribe esta líneas, ha visto personas que tocan los pliegues de los vestidos de las esculturas para comprobar si son o no de tela, porque la caída es suelta, sensual y se podría suponer hasta espontánea.

Aunado al gesto y las dimensiones de las piezas, un visitante distraído podría ser sorprendido al estar cerca de alguna estas obras y pensar que es una verdadera figura humana. No es casual entonces que la escultora comparta sobre su trabajo señalando que “en este circo todos somos personajes de la misma carpa, llena de muchas sorpresas, de amores, de angustias, de sobresaltos, de frustraciones, de magia, de color, de sombras de tristezas, de soledades, de abandono. Todo está orquestado por Dios, quien es el dueño del Circo.”

En el catálogo de la exposición, el crítico de Arte, Carlos Maldonado-Bourgoin, miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte, AICA, capítulo Venezuela, resalta que “las figuras escultóricas de Dora Gabay “con su presencia rotunda y vistosa” contrastan y renuevan a su público, así como a todos los que las ven por vez primera. Sus obras trasladan a la dimensión de la plenitud de la vida. Acercarse y hacerle la visita a estas figuras silentes recuerdan la dimensión creativa de Roberto Bergnini en su triple premiada ópera cinematográfica La vita è bella.”

Lo cierto es que la vertiente cirquense de la obra de Dora Gabay en este momento representa una luz alegre e inspiradora. Es un aporte para compartir con Venezuela y el mundo la alegría de sus personajes. Con 22 años de carrera, ocho exposiciones individuales, más de una decena de colectivas, las obras de esta venezolana nacida en Barlovento, estado Miranda, se encuentra en importantes colecciones de arte en Venezuela, Centroamérica, El Caribe, Estados Unidos y Europa. La oportunidad de ver y adquirir sus esculturas en la Galería Dimaca, será hasta finales de diciembre.

Más información tiwe.arte@gmail.com

  • ·········································