Con Chávez empuñé el pincel de la esperanza

En un prinicipio, en nuestros orígenes, alguien garrapateó unas líneas, unas figura sobre una piedra, una pared, luego sería una tela, quizás sobre la cual las luces reflejaron sus colores y la mitad del algún camino, se supo que esa era la forma de expresarse.

Habitante de una de las parroquias más combativas, irreductibles del pa´s, en sus calles, en sus muros, en sus edificios, fue dejando sus pinceladas revolucionarias, la del 4 de febrero del 92, descubriría la llamarada de la esperanza…..

Fuente: Correo del Orinoco