La naturaleza se hace abstracta sobre papel

S u fuente de inspira-ción es la naturaleza, que en un comienzo trabajó de una manera más literal. En sus esculturas ­de bronce, hierro, madera, cemento­ se desplegó la piel del cactus. Pero su obra se ha sintetizado; se ha hecho, entonces, más abstracta.

“Es la evolución natural. Uno intenta reducir esa complejidad, conseguirle la vuelta. Entiendes y vuelves a manipular, hasta que vas puliendo la pieza y vas llegando a conclusiones que no se expresan a través del verbo, sino de lo visual”, expresa José Antonio Fernández, arquitecto de la UCV y artista plástico que expone desde el domingo en La Caja 1 del Centro Cultural Chacao.

Su propuesta se titula Dibujos y parte de Pentagonal, una investigación que desarrolla desde hace varios años y en la que priva un proceso orgánico: esa atmósfera que surge cuando el artista trabaja el material en su taller, cómo se aproxima al papel. “Tiene que ver con la figura, cómo se construye y puede crecer, cómo se va transformando. Para esta exposición yo me enfoqué en la línea porque mi búsqueda abarca otra serie de técnicas y proyectos de distintas escalas, incluye también video”, agrega quien estudió en el Colegio Central de Arte y Diseño de St. Martins de Inglaterra.

Señala que una de las cosas que más lo contenta de esta exhibición es que es una de las más livianas que ha hecho en cuanto al material. A pesar de que mantiene una línea temática, se aleja de las propuestas escultóricas de exhibiciones individuales como Off On (2011) y Mil (2015).

Para esta muestra, Fernández usó como soporte papel de algodón, sobre el que trabajó con grafito y carboncillo. Entre las piezas incluye una impresión digital y una obra tridimensional en papel de 400 gramos cortado como una suerte de topografía y presentado dentro de una caja acrílica.

Seis proyectos componen Dibujos : uno se titula 54 grados y está integrado por cinco papeles cubiertos y saturados por el grafito y el carboncillo. Otro es Trece: igual número de dibujos se desprenden de uno primario. Se basa en su trabajo QM y surge de “meterle zoom” a la pieza original. Las partes, aproximaciones, detalles, se despliegan por la pared del lugar. Se vuelven cada vez más abstractos. Las otras dos piezas son un tríptico que tiene que ver con la escisión de la imagen y un díptico que llama Mosaico.

Todos los dibujos son sangrados, buscan expandirse más allá del papel: “Me interesa esa cosa lúdica, ese juego con el dibujo y sus elementos, con el material: el grafito refleja la luz, el carboncillo la absorbe.

Me interesa desde lo gráfico, lo sensorial”.

Fuente: El Nacional