El proceso de hace obra en manos de Jonathan Lara

El artista visual Jonathan Lara (Maracaibo, 1986) reivindica en sus obras recientes el valor plástico y conceptual de los objetos que forman parte de su proceso creativo. En el piso superior de La Caja, espacio expositivo del Centro Cultural Chacao, Lara exhibe las obras que componen su nueva exposición individual, que lleva por título Otros planos. Buena parte de las piezas que integran esta muestra fueron elaboradas con retazos sobrantes o pruebas de color de obras anteriores del artista – colocados ahora a modo de instalación – o con antiguas plantillas que él utilizaba para sus impresiones.

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Con la curaduría de Alberto Asprino, esta es la primera exposición que Lara presenta después de haber obtenido en 2016 el triunfo en el XIX Salón Jóvenes con FIA. Allí, fue premiado por su obra Lugar equivalente, un seriado de líneas tridimensionales dispuestas en vertical y en diagonales de poca inclinación, sobre una de las paredes del Museo de Arte Contemporáneo del Zulia.

Entre aquella intervención espacial que le dio reconocimiento público a Lara y el tipo de obras que ahora exhibe en Otros planos, puede creerse que existen, en una primera mirada, importantes diferencias: Esta vez, se privilegia a la tela como soporte antes que a la madera, se utilizan colores para promover el contraste y se alude con regularidad al proceso como obra, antes que al objeto terminado.

Sin embargo, basta recorrer con detenimiento el espacio para tender los hilos conductores entre sus propuestas: la repetición de elementos, la supremacía de la línea como objeto plástico y la tendencia a crear una “tridimensionalidad sutil”, en la que en ocasiones solo por su sombra se distingue que la obra está separada del plano.

Así lo asegura Lara, quien agrega que, además, ya era el tratamiento de la tela uno de sus soportes recurrentes, previos a la FIA. “De hecho, yo tenía en mi estudio cada uno de los cortes que me han ido quedado de obras o de pruebas de color anteriores, y que he ido guardando y clasificando. En un punto, decidí que debía utilizarlas y empecé una selección entre todas, para crear la intervención Pruebas de artista que se despliega en la pared principal de esta sala”. Esta suerte de reciclaje plástico y economía de recursos, que se traduce también en una redimensión simbólica de sus objetos, se hace de igual forma evidente en su serie Plantillas, doce tablillas cubiertas de la seda que, sin intervenciones posteriores, conserva los vestigios, como collages de sombras, de las múltiples impresiones que el artista realizó sobre ellas.

La muestra de Lara podrá ser visitada en el Centro Cultural Chacao hasta el 30 de abril.

Fuente: El Universal