Propuestas visuales interrogan al entorno y su metamorfosis

E n el espacio donde habita La incertidumbre de la mirada se generan cuestionamientos una y otra vez. Una fotografía, una instalación, obra gráfica, videos sobre el ser humano, su transformación y su final dan cuenta de cuerpos de trabajo en los que se hace fundamental el entorno y aquello que lo interpela.

Son estas las premisas que engloban la muestra y que reúne el trabajo de los finalistas del Salón Jóvenes con FIA 2015. La exposición ­que podrá ser visitada hasta enero del próximo año­ forma parte del premio acordado, junto con un reconocimiento en metálico.

En La incertidumbre de la mirada participan Beto Gutiérrez y Eduardo Vargas Rico, cada uno con una especie de individual, curada por Lorena González. “Ambos son artistas que se hacen preguntas, no con obras definitorias ni estrictamente formalistas, sino que interpelan al espectador.

Se van construyendo frente a sus inquietudes, desde sus experiencias”, señala.

Gutiérrez, quien reside en Buenos Aires, elaboró Las formas del fuego , título tomado de un poemario que escribió José Antonio Ramos Sucre y que publicó a finales de los años veinte. La propuesta visual del artista está determinada por una investigación sobre la vida y la muerte, condiciones del ser humano en la existencia. Además dedica parte de su trabajo a los problemas de la imagen en la contemporaneidad, lo relativo a su reproducibilidad técnica y cómo se transfigura en la actualidad.

Sísmico es la individual de Vargas Rico, cuyas obras se desprenden de interrogantes surgidas de las variables que presenta el mundo que lo rodea. “Él es un instalador, un arqueólogo de la ruina contemporánea que va construyendo piezas sobre nuestras cartografías, sobre la transformación de sí mismo y su experiencia como cuerpo en distintos territorios. Allí crea instalaciones, registro de acciones, performances, objetos que se van volviendo metáforas de nuestra contemporaneidad. Tiene un concepto de cambio constante que tambalea nuestra realidad”, expresa la curadora.

Ausencia. El retrato Exvoto: Diana la cazadora fue la obra ganadora del Salón Jóvenes con FIA 2015. Pertenece a Violette Bule, quien a mediados de año decidió renunciar a su premio debido al retraso en la concreción de la exposición. Es por ese motivo que su trabajo no se exhibe en D”Museo.

La artista, que reside en Nueva York, anunció en un primer comunicado en Facebook su decisión: “Me informaron que la exposición había cambiado de lugar, de fecha, y que ya no expondría sola sino con los artistas finalistas. Acepté las nuevas condiciones, a pesar de que no eran las estipuladas por el premio. Sin embargo, de nuevo pasa el tiempo y no he vuelto a escuchar noticias. A pesar de sentirme agradecida por haber recibido este premio, anuncio mi renuncia, pues no tolero que se utilice la realidad actual de Venezuela como excusa para la negligencia”.

Fuente: El Nacional