“Zombies de mi Ciudad”, exposición de Juan José Mariño

Beatriz RojasBrojas@el-carabobeno.com Definitivamente Juan José Mariño lleva el arte en sus venas. Está por egresar de la Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, y este nieto de Florelia Mariño ya montó su primera exposición individual en la Sala Alternativa del Centro Cultural Eladio Alemán Sucre que funciona en el edificio de El Carabobeño en Naguanagua. Zombies de mi Ciudad, lleva por nombre la muestra pictórica, conformada por 36 obras, que estará abierta al público hasta el 8 de mayo. Juan José utiliza como nombre artístico Juan K-ra Mariño. Confiesa que ha participado en varias exposiciones colectivas, junto a sus compañeros de estudio. Por lo general en la galería Luis Guevara Moreno de la biblioteca, Manuel Feo La Cruz. Sus trabajos también han sido exhibidos informalmente en algunos sitios de Caracas, igualmente en la galería El Caracol Azul que creó su madre, Dulce Mariño en su casa de La Entrada. Sus trabajos recuerdan los inicios de Javier Tellez. Los gatos y el río Cabriales han sido fuente de inspiración para sus cuadros, pero últimamente a esto se ha unidos las colas que se forman en los alrededores de los supermercados, por gente que intentan comprar productos a precio regulado. Juan Carlos los aprecia como zombies porque están allí calladas esperando que le llegue su turno para comprar. Como también ha hecho colas, la exposición del CCEAS incluye un autorretrato de zombie. Dulce Mariño quiso que se supiera que Alexis Mujica y Wladimir Zabaleta, entre otras personas, por vía de la amistad, ejercieron influencias en la definición temprana de la vocación artística de Juan José. En el folleto de la exposición se indica que K-ra se aleja agresivamente, de la idea de acuerdo a la cual la obra de arte debe ser estéticamente complaciente. Su apuesta estética puede ser conceptualizada bajo el calificativo de expresionismo. Este joven creador recrea sus emociones a través de la caricatura, la deformación del rostro en sus retratos, y la exageración en el color y en el dibujo. La curaduría de la exposición estuvo a cargo de Dulce Mariño, el diseño le fue encomendado a Stefani Trujillo y la coordinación general a Gloria Viggiani. Ana Carolina Saavedra le puso el toque musical a la exposición, interpretando una canción dedicada a Salvador Dalí.

Fuente: ElCarabobeño.com