La GAN: Huella profunda en la cultura

El 6 de abril la Galería de Arte Nacional (GAN) arriba a las cuatro décadas de su vital presencia en la Cultura Nacional: “es la institución museística del Estado, de más alto nivel y jerarquía, consagrada plena y específicamente a difundir, valorar, adquirir, preservar, investigar y fomentar las artes plásticas venezolanas de todos los tiempos. Por la naturaleza de sus funciones es el Museo de la Historia de Arte Venezolano”. (1) La nueva Institución ocupó la antigua sede del Museo de Bellas Artes en los Caobos, fue por circunstancias felices de la vida que el Arte Venezolano se albergara en la hermosa edificación diseñada por el Maestro arquitecto Carlos Raúl Villanueva, en cuya fachada los relieves de Narváez te atrapaban e introducían en la venezolanidad. La entrada al pulmón de los Caobos cuyas tres estructuras arquitectónicas (Villanueva) la GAN, la nueva edificación del Museo de Bellas Artes y el Museo de Ciencias, han sido durante mucho tiempo el sitio de Encuentro Cultural de la ciudad de Caracas; la Cinemateca Nacional integrada en los espacios de la GAN ha cumplido una extraordinaria labor en el área audiovisual. Después otras instituciones El Ateneo de Caracas y el Teatro Teresa Carreño elevaron la oferta cultural en esos predios. Pero hubo otra feliz circunstancia en la creación de la GAN, y fue el empeño de valiosos intelectuales: Miguel Otero Silva, Alejandro Otero, Juan Calzadilla, Manuel Espinoza, Francisco Da Antonio, Perán Erminy, y numerosos artistas y críticos de arte que impulsaron ese proyecto. Su primer director- fundador Manuel Espinoza, confiesa: “me siento obligado, por la verdad histórica, de contar un hecho que hoy día se puede tomar como anécdota: fui el director Fundador de la GAN por casualidad. No había pensado jamás en asumir esa responsabilidad cuando trabajábamos en el proyecto. Nuestro candidato era Juan Calzadilla, pero después que el documento final había sido entregado y que las autoridades del CONAC habían aprobado su puesta en funcionamiento, Miguel nos llamó a Alejandro y a mi muy preocupado. Nos dijo que en torno a la reacción inminente de la GAN se había formado una atmósfera de tensión en ciertos grupos culturales vinculados al gobierno y por lo que él deducía de su propia experiencia, los primeros años de este proyecto serían muy difíciles plenos de amenazas, con evidentes peligros” (2) Evidentemente que había razones para la preocupación y temores de Miguel Otero Silva, puesto que este era un proyecto que se desarrollaba en un contexto muy complejo, ciertamente tenía el apoyo de mucha gente avanzada, progresista y de izquierda en un país que venía de intensas luchas sociales y cruel represión anticomunista y en ese periodo estaba en la primera magistratura uno de los más sobresalientes represores en el pasado: Carlos Andrés Pérez. Sin embargo el navío comenzó a navegar, y fue Manuel un excelente timonel y concretó una experiencia organizacional y humana Profunda en la Cultura Venezolana. A esos espacios se fueron acercando venezolanos (as) profesionales, estudiantes, animadores culturales, obreros, todos dispuestos a abordar ese navío que cual Arca de Noé acrecentarían, preservaría y protegería el Arte Venezolano de todos los Tiempos. La GAN, fue una verdadera Comuna Cultural, su personal se fue especializando en su práctica cotidiana en la: Conservación, Restauración, Identificación de las Obras de Arte, tanto en las instituciones nacionales y en el exterior. Se nutrió de las más avanzadas teorías Museológicas del Planeta, y el Museo de Nuevo Tipo, encarnó una nueva concepción del tratamiento objetual a través de la Presentación y Explicación Museográfica, cuyo lenguaje sustentado en las Ciencias Sociales y en la Técnica, hacían de las salas Cátedras Comunicadoras y abiertas a todo público. La GAN, se constituyó en un Gran Centro Cultural, sus espacios se habilitaban para talleres, conferencias, eventos musicales. Además de la exhibición de sus colecciones, tenía una amplia programación para exponer las obras de artistas venezolanos en sus distintas expresiones… Igualmente se llevaban exposiciones a Centros Culturales y Museos del interior de la República. Miembros de la GAN, con su Director al frente, con asiduidad, visitaban numerosas lugares e instituciones del país, a fin de promover la actividad museística e ir creando una conciencia nacional sobre el Patrimonio Artístico Nacional. El personal de la GAN, se reunía anualmente en la localidad de “Pozo de Rosas”, cercana a los Teques, y aquello era un verdadero ejercicio de Comunión Cultural: Obreros, secretarias, críticos de arte, diseñadores, museógrafos, restauradores, conservadores, historiadores, sociólogos, antropólogos, administradores, animadores culturales, escritores, guías de sala, fotógrafos. En aquel retiro cultural, se debatía lo humano, lo técnico, lo erudito y lo divino, es decir, desde el trato a un instrumento de trabajo, o la relación con la obra de arte y con el público y donde todos se asumían como parte de una fuerza totalizadora. A Todas esas mujeres y hombres, donde quiera que estén, cuyo aporte a la Cultura Nacional, ha sido altamente significativo, éste trabajador de la cultura les expresa su respeto por ser corresponsables de una obra que sin lugar a dudas forma parte de lo “Afirmativo Venezolano”. LA REVOLUCION ES CULTURAL Rafael Castro La Galería de Arte Nacional, fue creada por resolución N 105 del Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes (INCIBA) el 1 de octubre de 1974 y puesta en funcionamiento el 6 de abril de 1976, por el Consejo Nacional de la Cultura (CONAC) Gagliardi Armando/Conversaciones con Manuel Espinoza(Claves de la Museología venezolana/p.17/Ministerio del Poder Popular para la Cultura/Caracas 2013

Fuente: Aporrea.org