La mujer como símbolo de las dualidades humanas

Cuando el artista visual Carlos Ernández (Caracas, 1958) pinta a la mujer, no lo hace para exaltar el valor mercadeable de sus curvas. Sus trazos se apropian de las bocas entreabiertas, de las miradas tristes, de ademanes pensativos y, en general, de rostros en los que reina la contrariedad. Y es que para Ernández la mujer es mucho más que una figura de atractivo físico. Para él, y así desea mostrarlo en sus obras, la mujer es “un símbolo que encarna las contradicciones del ser humano, la vida y la muerte, la oscuridad y la luz”.

A partir de hoy, este artista exhibirá en la galería Espacios de The Hotel, en El Rosal, su exposición Mulieribus, con 19 creaciones que recogen, exclusivamente, representaciones de la feminidad. Las obras – once pinturas y ocho dibujos – resultan de la selección de un trabajo iniciado en 2007 y concluido en 2015, en el que pretende retratar la metáfora de la existencia humana a partir de su presencia.

“La mujer ha sido considerada siempre como una divinidad por buena parte de las culturas. Justamente se le ha dado ese valor dual de ser terrena y sobrenatural por el carácter mágicoreligioso con que muchos explican el hecho de parir. Entonces, se ubica en un espacio entre lo alto y lo bajo que me permite representar los matices de la humanidad entera”, declara Ernández. El título, precisamente, corresponde a la palabra con la que se traduce mujer en latín.

Elaboradas en óleo sobre lienzo, madera y papel, sus pinturas y dibujos, en su mayoría de gran formato, llegan a medir hasta casi 2 metros cuadrados. “Fue un trabajo arduo en el taller, que tomó ocho años, y en el que plasmo una inquietud que ha nacido conmigo. Preguntarnos por qué existimos estando ya existiendo es ya una contradicción que nos muestra el carácter de lo humano. Somos imagen y semejanza de nuestras contradicciones”. Estos elementos también se manifiestan en la obra en términos plásticos, con el uso de claroscuros y el contraste entre imagen y fondo.

En la exposición, que cuenta con la curaduría de María Luz Cárdenas, son notorias las referencias a maestros de la pintura flamenca. Precisamente, Érnandez evoca a La Gioconda, de Leonardo Da Vinci , como una fuente de inspiración, así como a los retratos de Rembrandt. “En la obra de Da Vinci hay unas analogías de contrarios interesantes (como el de los ojos melancólicos con la sonrisa, por ejemplo). Es la unión de esto lo que hace de su cuadro algo misterioso. Me valgo también de eso en mis obras, según sus enseñanzas. Del poder de las dualidades”, detalla Ernández. La muestra se mantendrá abierta hasta el próximo 15 de abril.