Anzoátegui tiene su semillero de artistas

Fundada en 1958 por Josefina Marcano y Víctor Cremonesi, la Escuela de Artes Plásticas Armando Reverón ha ganado renombre en el oriente del país como una referencia de formación para quienes sienten inquietudes por diferentes ramas de la creación artística.

De acuerdo con su director, Miguel Mata, el norte del centro educativo es la evolución constante y la formación integral de profesionales.

“No nos limitamos a impartir la parte teórica de las materias, queremos que quienes se acerquen a nosotros saquen todo su potencial, incrementen su creatividad y exploren a través de la observación y el tacto para egresar artistas con pleno conocimiento en varias áreas”.

La escuela cuenta con dos modalidades de estudio. La primera es para formar, en tres años, técnicos medios en Artes Plásticas, en las menciones Arte Puro (libertad de las diferentes expresiones), Artes Gráficas (diseño gráfico, ilustración, pintura) y Artes del Fuego (cerámica, vitrales, orfebrería).

La segunda ofrece cursos libres de un año en fotografía, joyería, serigrafía, dibujo y cerámica.

Crecimiento

Los diferentes pénsum académicos de la escuela se rigen de acuerdo a directrices que el Ministerio del Poder Popular para la Cultura entrega a los institutos en todo el país.

Según Mata, el contenido programático se modifica constantemente para actualizarse de acuerdo a las innovaciones que experimenta la cultura a escala global y, al mismo tiempo, lograr mayor reconocimiento a la profesión de artista, sin dejar de lado materias como Matemáticas e Inglés.

“Tenemos egresados que han dejado su huella en la cultura, como los pintores Pedro Báez, Eduardo Lezama y Gladys Meneses. Esto eleva el nivel de compromiso que tenemos con la colectividad en general y nos invita a evolucionar constantemente, especialmente al promover la permanente formación de nuestros profesores en cualquiera de las áreas en las que se especialicen”.

La matrícula de técnicos medios es de sólo 50 estudiantes. Para Mata, esto también promueve una atención y monitoreo más personalizado de la evolución de cada alumno en las asignaturas.

Asimismo, al finalizar los tres años de estudios y recibir el certificado, los jóvenes, si lo desean, pueden ser referidos a la Universidad de las Artes (Unearte), en Puerto La Cruz, para cursar la licenciatura en Música, Teatro, Artes Plásticas, Danza, Artes Audiovisuales, Educación para las Artes o Historia del Arte.

Entorno creativo

Al entrar en su sede, ubicada en la calle Juncal, cruce con calle San Juan, en Barcelona, se observa en los pasillos y áreas verdes a jóvenes dibujando, pintando, exponiendo esculturas de arcilla al sol o compartiendo los conocimientos adquiridos durante el día.

El paisaje es acompañado por un busto en homenaje al pintor venezolano Armando Reverón, conocido como “el maestro de la luz”, y en cuyo honor fue nombrada la institución.

También hay diversos murales y piezas que han elaborado los mismos estudiantes y pintores de la entidad.

En los espacios se encuentran también el auditorio Rita Valdivia y la Galería Pedro Báez, inaugurada en 2007, y en la cual se encuentra una muestra permanente de artistas plásticos de la zona y se organizan exposiciones temporales.

Las salas del centro sirven también para que los estudiantes de Edward Díaz, profesor de la materia Análisis Plástico, afinen sus ojos para evaluar el mensaje de las obras.

Allí, la alumna Jennifer Moreno resaltó que en las aulas ha aprendido a respetar mucho más el oficio de cultor.

“Crecí en un ambiente lleno de manifestaciones culturales, por eso estudiar aquí fue un paso natural para mí. He descubierto que el aprendizaje va más allá de la teoría y que el crecimiento va de la mano con la activación de los sentidos y el contacto con las piezas”.

Preparación

Desde tempranas horas de la mañana, las aulas se llenan de estudiantes ávidos de adquirir conocimientos.

En el salón de cerámica y mientras culmina los detalles de una pieza en arcilla, Elí Rodríguez comenta que la institución se ha convertido en su segundo hogar, y el lugar en el que puede dar rienda suelta a su creatividad.

“Aquí he podido expresar todas mis ideas y darles un sentido más artístico y profesional. Además, los maestros fomentan el talento. La experiencia me ha enriquecido como persona y como cultora”.

El próximo año obtendrá su certificación como Técnico Medio en Artes del Fuego, y espera lograr la licenciatura en Artes Plásticas en la Unearte.

Para la joven, lo mejor es el amor por el arte que le han inculcado sus profesores.

Jesús Márquez tiene 11 años impartiendo conocimientos de Fotografía en la institución. Manifestó que la mayor satisfacción es ver los logros de sus estudiantes.

“Me enorgullece ver a algún exalumno en exposiciones, muestras o destacándose de alguna manera en el estado o a escala nacional. Eso demuestra que nuestro aporte a la sociedad es importante”.

El director Miguel Mata recordó que los estudios en la institución son gratuitos y están dirigidos a niños, jóvenes y adultos.

Los cursantes sólo deben costear los implementos que utilizarán en clases y cumplir con las asignaciones.

Homenaje
Un busto de Armando Reverón, pintor reconocido por muchos como el mejor del país en el siglo XX, recibe a los estudiantes en la entrada de la institución. La escultura, que fue realizada por exalumnos de la escuela, conmemora el legado e influencia del “maestro de la luz” sobre el arte venezolano y latinoamericano y cuyo nombre fue escogido para la identidad del centro educativo.

Fuente: ElTiempo.com.ve