Reflexionan sobre el papel del artista en la transformación social

> En el foro Danza y estética revolucionaria destacaron la diversidad de nuestras raíces En la sede de la Fundación Compañía Nacional de Danza, ubicada en Caño Amarillo, se realizó el foro Danza y Estética Revolucionaria a cargo de la profesora y promotora cultural Casimira Monasterios Vásquez. La tertulia que contó con la participación de jóvenes y adultos estuvo enfocada en el día a día que enfrenta el artista en el contexto histórico que se vive en Venezuela con la Revolución Bolivariana. Monasterios aseguró que los venezolanos en este momento histórico necesitan adentrarse más en su entorno. Nos quedamos en los conceptos abstractos, en las frases, en las consignas y todo al final sigue igual. Estoy enfocada hacia la cotidianidad porque me interesa eso que dice que la Revolución es cultural, porque si no, no es. O sea hacer una Revolución es hacer un cambio cultural, pero la cultura no es solamente expresiones simbólicas; no es la estética del arte académico, sino la estética de la cotidianidad que alimenta el arte académico después, explicó. Nuestras raíces La cultora indicó también que hay una necesidad grande de conocernos a nosotros mismos, profundizando en nuestros antepasados. Manifestó que también debemos conocer nuestro pasado, como creadores para poder afrontar el presente. Si somos tan diversos en color de piel, en acciones y texturas, por qué nos tenemos que empeñar en hacer cosas de acuerdo a un modelo que no nos pertenece. Yo en ese sentido creo que la música, la danza y las artes plásticas venezolanas nos da una muestra de cuán diversos somos. Asimismo expresó que como pueblo estamos plenos de raíces que nos van a alimentar para vencer esos retos pendientes en resistencia a las culturas dominantes. Todavía tenemos mucho que dar y desde la alegría de nuestras danzas tradicionales y con ese ser colectivo que somos podemos darle mucho al mundo. Según esta visión el pueblo venezolano juega un rol protagónico en este momento histórico en el que debe aflorar toda su fuerza creadora para promover los cambios necesarios. El papel de los que trabajamos en lo tradicional es seguir investigando en el día a día y en nuestro pasado. Los valores no se negocian, si estamos diciendo que tenemos que cambiar el país, hay que buscar nuevos rumbos. Y quien mejor para ello que los artistas, el arte es revolucionario e intenta romper esquemas y no imitarlos, puntualizó la cultora proveniente de Curiepe, estado Miranda. MANUEL HINCAPÍE GARCÍA / CIUDAD CCS